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CASTILLEJOS DE QUINTANA

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Entorno histórico

Ocupando una enriscada loma en el extremo más septentrional de la Sierra de Gibralmora (Pizarra), una suerte de “Bobastro en pequeño” en el que se puede apreciar una disposición de las estructuras que lo forman y una topografía muy similar a las Mesas de Villaverde. A pesar de su significación patrimonial, el sitio de los Castillejos, que ocupa varias hectáreas llenas de vestigios arqueológicos, ha pasado casi desapercibido en la bibliografía científica. Aunque las condiciones de inaccesibilidad que ofrece, en un cerro muy prominente de 369 m que mira a la localidad de Álora, a la que domina por completo, en la última campaña se ha descubierto una doble línea de murallas. Al igual que en Bobastro, las calcarenitas miocénicas sobre las que se construye el poblado facilitan el trabajo de la roca. De hecho, el cerro está completamente trabajado en su plataforma superior por lo que proliferan estructuras rupestres muy diversas y de variada morfología.

Es muy posible que el poblado estuviera ocupado ininterrumpidamente desde el siglo VII hasta el IX, durante la revuelta de ʻUmar ibn Ḥafṣūn. El nombre que recibió este enclave, verdadera puerta de Bobastro, era el de Santa María.

Descripción

Sus principales elementos son:


A) El eremitorio exterior. En la periferia del poblado de Castillejos de Quintana y frente a la puerta oriental de acceso a la misma, se encontró en 2020 un pequeño eremitorio con ábside de arco de herradura en el centro de un muro de piedra, todo él labrado, que se orienta ligeramente hacia el sureste (124º). El reducido espacio de culto conserva un suelo de piedra trabajado. No se distinguen naves, pero sí que parece presentar en planta una doble altura. Durante las excavaciones se pudieron recuperar tejas y material cerámico.


B) La puerta de acceso oriental de los Castillejos de Quintana. En un frente de la propia roca, completamente tallado, se ha labrado un arco de herradura. Se trata de la puerta principal de acceso a la ciudad. Del arco se conserva el arranque labrado, donde se aprecia con claridad su condición de ultrasemicircular. Debió de existir otro acceso fortificado en el extremo occidental del poblado, cerca de la vega del Guadalhorce.


C) La cantera. Uno de los edificios más singulares de todo el poblado en altura, se emplaza en el centro del conjunto arqueológico, lo que nos permite otorgarle una destacada función en el conjunto de actividades productivas del enclave. Lejos de agotarse como cantera, preserva un estrecho muro de un metro de altura en torno al cual se comprueba la huella de sillares, una buena parte de ellos con un módulo muy similar, y de graderías características de este tipo de edificios.


D) La necrópolis. En la ladera que corona el cerro ocupado por el poblado, la necrópolis está formada por una veintena de tumbas excavadas en la roca, orientadas canónicamente en sentido O-E y cubiertas con lajas y tégulas. Dado que todas las sepulturas han sido expoliadas (salvo una, que se encontró cubierta con sus lajas y con pequeño ajuar cerámico), se han encontrado sin la cubrición superior y con un ajuar muy disminuido: apenas algunos recipientes cerámicos, una hebilla y algunos fragmentos de vidrio. Se trata de un conjunto de estructuras antropomorfas en el que se observa una doble tipología: tumbas de fosa simple y tumbas de doble perímetro. Se dan dimensiones diferentes, achacables tanto a la jerarquía del finado, por un lado, como a las distintas edades de los mismos, por otro.


E) El poblado de los Castillejos. La proliferación de obra constructiva de carácter rupestre en los Castillejos de Quintana refleja una destacada complejidad funcional. Se puede localizar un buen número de viviendas (especialmente en su ladera más occidental) excavadas en la roca. Además de los elementos consignados anteriormente (eremitorio, puerta de acceso, cantera, necrópolis), el poblado tiene un marcado carácter residencial, ya que abundan las casas cuevas, labrándose para ello frentes completos de la roca. Igualmente, se conservan silos para guardar el grano y un aljibe en su sector más occidental. A pesar de su aspecto de entidad aislada, el poblado mantiene una vinculación bastante estrecha con la vega del Guadalhorce, como muestran los diversos caminos históricos que conducían desde el llano al cerro. Muy próximo al mismo encontramos ciertos edificios tardoantiguos o altomedievales (Bañadero de la Reina, ermita de la iglesia rupestre de la Fuensanta) que habrán de valorarse de nuevo a tenor de la relevancia de este lugar.


Virgilio Martínez para URBS REGI


Otra información de interés

Se está acondicionando para la visita de todo tipo de público.

 

Bibliografía

V. Martínez Enamorado y F. Rengel Castro, Los Castillejos de Quintana/Santa María. Un estudio histórico y arqueológico sobre una de las puertas de Bobastro (en prensa).

Portales

 

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