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BIBLIA DE RODA

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Notas Previas

  • Referencia: Biblioteca Nacional, París.
  • Dimensiones: 480 X 324mm.
  • 566 folios de vitela en letra carolina.
  • Contiene 63 páginas completas iluminadas.

Entorno histórico

El Abad Oliva, tercer hijo del Conde de Cerdaña y Besalú y bisnieto de Wiffredo el Velloso, que renunció a sus derechos sucesorios y se retiró al monasterio benedictino de Ripoll, llegando a ser su abad y

del de San Miguel de Cuxá, fundador de otros muchos monasterios, entre los que destaca el de Monserrat, y obispo de Vic, es posiblemente el personaje más importante de Cataluña entorno al año 1000, no sólo desde el punto de vista religioso, sino también desde el político y, fundamentalmente, del cultural.

El monasterio de Ripoll, del que se tienen noticias desde el año 880, había una biblioteca que según un inventario del año 979 disponía de 65 libros, sufrió una gran transformación bajo el Abad Oliva hasta el punto de que a su muerte, en 1047, disponía ya de 246 volúmenes, entre los que se encontraban tres biblias de gran tamaño, profusamente decoradas, pues aunque mientras en el periodo anterior los manuscritos de escritorio de Ripoll estaban muy poco iluminados, Oliva fomentó las relaciones con monasterios franceses e italianos de los que se  recibieron manuscritos que sirvieron como inspiración para los nuevos miniaturistas de Ripoll, que se convirtió en el mayor centro cultural de Cataluña, desarrollando un tipo de miniatura inspirada en la iconografía carolingia, muy diferente a todo lo anterior y que serviría como modelo para la pintura y la escultura románicas en Cataluña.

La Biblia de San Pedro de Roda escrita entre 1010 y 1015 en el monasterio de Ripoll para ser trasladada, quizá incompleta, al monasterio de Roda, donde posiblemente se completaron las miniaturas del Nuevo Testamento, de factura muy diferente al resto. La semejanza de algunas pinturas murales del claustro con imágenes de esta biblia parece demostrar que se encontraba ya en Rodas hacia el año 1100, donde se conservó hasta el siglo XVII.

Después de la muerte de Oliva la importancia de Ripoll y la actividad del monasterio fue descendiendo paulatinamente hasta que en 1835 se produjo la exclaustración, seguida inmediatamente por el pillaje y el incendio posterior de la iglesia y de la biblioteca, momento en que se perdieron todos los códices que aún conservaba.

Algo semejante sucedió con San Pedro de Roda, durante el siglo XVIII los bandoleros asaltan continuamente el monasterio hasta que en 1798 los últimos monjes lo abandonan y el monasterio es saqueado y arruinado, pero esto sucedió después de que el general francés Noailles, que ocupó los territorios de Gerona en 1693, se hubiera llevado a París varios códices de su biblioteca, que gracias a este espolio no de desaparecieron, lo que nos permite conocer una pequeña parte de la obra de los miniaturistas de aquella época, entre ellos la Biblia de San Pedro de Roda, que actualmente se conserva en la Biblioteca Nacional de París.

Descripción

La Biblia de Roda es un manuscrito de gran tamaño con sus 566 folios de vitela de 480 X 324 mm, que en Francia se volvió a encuadernar dividiéndolo en cuatro tomos. Junto a la Biblia de Ripoll es el mejor exponente que ha llegado hasta nosotros de la calidad a la que llegó el escritorio de Santa María de Ripoll en los tiempos del abad Oliva. Sus 63 páginas ilustradas, junto con las imágenes de la Biblia de Ripoll, muestran el gran cambio que se produjo no sólo en la miniatura catalana sino también en su pintura y escultura.

Creación de Adán y Eva.Sabemos de los contactos de Oliva con monasterios franceses y de sus viajes a Roma, donde tenía magníficas relaciones con el papado y con comunidades religiosas italianas, que le permitieron conocer la miniatura de Fleury, Limoges y otros monasterios franceses así como las últimas producciones italianas, con sus influencias del arte bizantino, y adquirir para la renovación de su escritorio objetos y libros de la última producción carolingia y códices italianos para ampliar su biblioteca, con lo que aemás proporcionaba modelos para la formación de sus escribas y miniaturistas. Parece ser que hasta entonces los manuscritos catalanes contaban con pocas imágenes, pero a partir de este renacimiento de la miniatura las imágenes pasaron a tener una gran importancia en la que las dos biblias significan una ruptura significativa con todo lo anterior.

Las dos biblias – y posiblemente la tercera desaparecida – son obra del escritorio de Ripoll y, analizando las similitudes y diferencias de las dos primeras se puede pensar que su desarrollo corresponde a un único proyecto, no solo de renovación de la miniatura catalana en los comienzos del románico, sino también podemos reconocer la influencia de sus imágenes en la escultura y la pintura del románico catalán.

Mientras los textos de ambas biblias tienen solo un autor, el copista Guifré, se han reconocido diferentes iluminadores en los dos manuscritos. Un primer iluminador, autor de la mayor parte de las miniaturas en ambos, se ocupa únicamente de los dibujos, dejando el color para otros dos miniaturistas uno de calidad que fue siendo sustituido por otro menos diestro, para llegar a tercer volumen en el que los dibujos están muy poco coloreados.  No obstante, la Biblia de Roda no se completó en Ripoll, se supone que todas las imágenes del Nuevo Testamento, muy diferentes a los anteriores, se harían en el propio monasterio de Roda pues esta biblia debió estar allí antes de la construcción del claustro, ya que en sus pinturas y en algunos de los pocos capiteles conservados se copian imágenes de estas biblias.

De hecho la creación de las Biblias de Roda y Ripoll generó un fantástico fondo de imágenes para la miniatura, la pintura y la escultura románicas en Cataluña. Se considera que en parte de la portada principal de la iglesia de San Pedro de Ruda se copia el modelo del frontispicio de su biblia, de la misma forma que parte de la portada de la iglesia de Ripoll se copió de la portada de la Biblia de Ripoll, lo que sirvió a Pijuan para demostrar que la que se conocía como la biblia italiana de Farfa era una creación del monasterio de Ripoll. También podemos encontrar imágenes de ambas biblias utilizadas como modelo en otros manuscritos del escritorio de Ripoll, en obras del monasterio de Cuxá o de la catedral de Gerona, como el Beato de Turín, y también en los claustros de la catedral de Gerona y de San Cugat del Vallés entre otros..

 

Bibliografía

Las Biblias de Rodes y Ripoll: una encrucijada del arte románico en Cataluña. Manuel Castiñeiras e Inmaculada Lores Otzét.

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