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SAN MILLÁN DE SUSO

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Agradecimientos

A nuestros colaboradores Juan Antonio y Diego Alonso, amantes del Arte Prerrománico Español, que nos han proporcionado parte de la información y las fotografías que se utilizan es esta ficha.

Notas previas

  • Declarada, junto con el Monasterio de Yuso, Patrimonio de la Humanidad el 7 de diciembre de 1997.
  • De origen visigodo, fue construida en el siglo X, incendiada por Almanzor y primero reconstruida y luego ampliada en el XI.
  • Ha sido objeto de varias campañas de restauración a lo largo del siglo XX, en las que además se eliminaron múltiples añadidos de época barroca.

Entorno histórico

San Millán de Suso: Vista general de San Millán de Suso desde su acceso por el lado de la cabeceraSituado en una encrucijada entre los territorios cántabros, vascos y visigodos en los siglos VI y VII, y entre Castilla, Navarra y la amenaza de Al Andalus en los siglos posteriores, San Millán de Suso (de Arriba) nos ofrece un compendio muy significativo de gran parte de la historia, el arte y la cultura altomedieval española, desde la primera época visigoda hasta el cambio que se produce en el arte y el culto cristianos en el siglo XI, al ser desplazado el rito mozárabe por el gregoriano, momento en el que se crea muy próximo a Suso el nuevo monasterio, de San Millán de Yuso (de Abajo), ya en estilo románico y que siglos después será sustituido por el magnífico edificio herreriano, con elementos posteriores barrocos, que encontramos en la actualidad.

 

El origen de este monasterio, uno de los más importantes de España -no sólo en aquellos tiempos sino a lo largo de toda la historia posterior- está en la fama de santidad que generó un pastor llamado Aemilianus (Emiliano o Millán) que a principios del siglo VI, en plena eclosión de la vida ascética en el occidente de Europa, tras diversas vicisitudes se había retirado a vivir a unas cuevas próximas a Berceo, su lugar de origen. Como en otros muchos casos, su ejemplo motivó la llegada de otros eremitas y la creación de un cenobio dúplice en su entorno. Cuando a su muerte, en el año 574 después de vivir más de cien años, fue enterrado en su cueva, ésta se convirtió en uno de nuestros principales lugares de culto, hasta el punto de que después de su santificación en 1030, San Millán fue nombrado copatrón de España.

La fama de su santidad y la historia de sus múltiples milagros se extendió tan rápidamente que tanto San Millán como el monasterio que fundó, han sido dos elementos fundamentales en la historia, la literatura, la miniatura y la arquitectura españolas a partir de esa fecha.
  • Literatura: Ya en el año 636 San Braulio de Zaragoza escribió una “Vida de San Millán” en la que además de la biografía del santo, nos informa sobre las relaciones del reino visigodo con los pueblos cántabros, muy próximos a la zona de Berceo, y sobre la caída de Amaya y la conquista de Cantabria por Leovigildo.San Millán de la Cogolla está considerado como la “cunaSan Milln de Suso: Beato de San Millán de la Cogolla, detalle del Castellano”. En un manuscrito creado en este monasterio en el año 964, las “Glosas Emilianenses” también conocido como “Códice Emilianense S.46”, diccionario-enciclopedia en latín, aparecen las primeras palabras en la lengua romance que daría origen al castellano.En la primera mitad del siglo XIII, basándose en la obra de San Braulio, de la que existían cuatro copias en el monasterio de San Millán, Gonzalo de Berceo, primer escritor en castellano, perteneciente al Mester de Juglaría, escribe en este monasterio utilizando la cuaderna vía como esquema versificatorio, su “Historia del Señor San Millán”, que se convierte en uno de los primeros libros escritos en castellano -con algunas palabras en vascuence- de nuestra historia.
  • Miniatura: Desde principios del siglo X, y a lo largo de varios siglos, San Millán de la Cogolla dispuso de uno de los scriptorium más activos y de mayor calidad de la España cristiana, del que se han conservado un importante conjunto de obras tan significativas como el Beato de El Escorial (955), el ya mencionado Códice Emilianense 46 (964), el Beato de San Millán (990), el Códice Emilianense (992) ó la Biblia de San Millán, de principios del siglo XIII, entre otras muchas.
  • San Millán de Suso: Perspectiva axonométrica de la iglesia según F. Íñiguez. Observar la segunda planta sobre ls nave nororientalArquitectura: Como veremos, la iglesia de Suso en su estado actual, una vez eliminados los añadidos de los últimos siglos, que hicieron a Gómez Moreno definirla inicialmente como “un conjunto de construcciones banales…”, presenta un amplio y complicado muestrario de elementos pertenecientes a distintas fases de construcción entre los siglos VI y XI, además del magnífico cenotafio de San Millán que existe en su cueva, obra románica del siglo XII en alabastro. Pero debido a la complejidad del edificio que ha llegado hasta nosotros y la falta de información histórica fiable, está resultando muy difícil determinar la estructura del mismo en cada una de esas fases, a pesar de los grandes esfuerzos para su restauración y estudio, efectuados desde el primer tercio del siglo XX por expertos de la talla de M. Gómez Moreno, F. Iñiguez, A. del Castillo, R. Puertas y, ya en 2002, por un equipo que desarrolló un amplio proyecto del Instituto del Patrimonio Histórico Español (IPHE) y en el que participó L. Caballero con su Análisis Arqueológico en el que nos basamos a la hora de intentar descifrar este complicado rompecabezas.

Descripción

San Millán de Suso: Detalle de capitel en la puerta de accesoLa iglesia en la actualidad es un edificio adosado a la cara sur de un pequeño montículo, del que sólo sobresalen tres de sus costados, con un pórtico que cierra el meridional. Exteriormente se observa hacia el este una cabecera a dos alturas, más estrecha y más baja la oriental, ambas cubiertas por tejados a dos aguas con gran voladizo soportado por magníficos modillones, algunos de ellos originales, situados en las zonas más visibles, y otros reproducidos en una de las restauraciones del siglo pasado. Sobre la más alta existe una torrecilla con una ventana en cada lado y tejado a cuatro aguas.


Se accede desde un pórtico, cuyos arcos fueron construidos hacia 1930, en el que se conservan los sepulcros de los siete infantes de Lara, Nuño Salido y las reinas Tota, Jimena y Elvira. Tres de los sepulcros son paleocristianos del S. IV reutilizados después de borrar las imágenes paganas. En el costado norte del pórtico encontramos la puerta de acceso a la iglesia, en forma de herradura con prolongación de 2/3 del radio, apoyado sobre tres columnas en cada jamba, sobre las que existían capiteles de tipo califal, de los que se conservan los dos exteriores del lado occidental.


Es en su interior donde sentimos una mezcla de asombro y desconcierto. En efecto, en principio nos encontramos ante una extraña basílica de dos naves y dos ábsides, con arcos de separación en herradura de tipo mozárabe excepto los dos últimos que existen entre las naves, que son de medio punto y de un tipo de construcción completamente diferente. En el costado norte, que se apoya en la montaña, existen tres aberturas de diferentes formas y tipos de construcción que comunican con las cuevas que dieron origen al monasterio.

Una vez superada la primera impresión, al empezar a estudiarla con más detalle, su análisis se va complicando:



  • San Millán de Suso: Vista de su interior desde la puerta de acceso.De los tres arcos que existen en el muro norte, el central es románico, sobre columnas y capiteles, aunque quedan restos de un arco de herradura en el paramento. Da acceso a la cueva que ocupaba San Millán, en la que existen tres altares de nicho, del tipo habitual en los eremitorios visigodos y en ella se construyó en el siglo XII el cenotafio del santo, aunque sus restos se conservaban ya en el monasterio de Yuso. El oriental, que sirve de comunicación entre el ábside norte y la capilla de Santa Oria, en la que existe otro altar del mismo tipo, es de herradura, de traza mozárabe. El occidental, también de medio punto aunque de mucho menor altura que el central, da acceso a una serie de cuevas que contienen enterramientos medievales. Además existen cuevas en la planta superior, a la que actualmente se accede por una escalera situada en el costado norte del final de las naves.

  • Las naves están construidas en dos fases diferentes. La oriental, la más antigua, dispone de una cobertura plana a dos aguas que se apoya en un muro central soportado por tres arcos de herradura de gran prolongación, sobre columnas con impostas y cimacios. Encima de ellos existe otro nivel con seis arcos de mucho menor tamaño, lo que según Íñiguez parece indicar que existió una segunda planta sobre ese tramo de la nave norte. Sin embargo, la zona occidental, desviada quince grados respecto al eje de la oriental, es de un sólo nivel, sus dos naves están separadas por dos arcos de medio punto, sobre columnas de menor grosor y capiteles, y están cubiertas por bóveda de cañón originalmente en piedra de toba.

  • Los dos ábsides están comunicados entre sí, con las naves, con la cueva de Santa Oria y con dos compartimentos situados en su costado oriental, mediante seis arcos de herradura de diferentes formatos. Ambos están cubiertos por bóvedas esquifadas, de forma idéntica a la de San Baudelio de Berlanga, aunque de tamaño mucho menor por lo que no se hace necesario el soporte central que existe en aquella.


Para acabar de completar este complicado rompecabezas, en todo el conjunto se encuentran restos de paramentos San Millán de Suso: Detalle del arco de acceso al ábside surdesaparecidos, señales de un antiguo incendio, rozas de bóvedas de época barroca, utilización de diferentes materiales en los mismos muros y otro sin fin de elementos añadidos o eliminados a lo largo de quince siglos.

Por todo ello, intentar reconstruir la historia de las diferentes fases de construcción de San Millán de Suso significa una tarea muy compleja y con pocas garantías de éxito, aunque para nosotros resulta inevitable. Para ello consideramos como elementos fundamentales a tener en cuenta por una parte las principales referencias históricas del monasterio, por otra sus posibles relaciones estructurales y estilísticas con otras construcciones altomedievales y, por supuesto, el Análisis Arqueológico de L. Caballero Zoreda ya mencionado.

I- Principales referencias históricas



  • Siglo VI: San Millán se retira a Suso y se crea un entorno cenobítico en el conjunto de cuevas.

  • Siglo VII: El cenobio tiene la suficiente importancia como para que Fruminiano, hermano de un personaje de la categoría de San Braulio de Zaragoza, fuera uno de sus monjes, y para que San Braulio decidiera escribir la historia de San Millán. Es razonable pensar que en esa época, de esplendor en la arquitectura visigoda se construyera el primer edificio de Suso.

  • Siglo X: Después de dos siglos sin noticias del monasterio, afectado por la invasión árabe, aunque desconocemos si pudo mantener alguna vida cenobítica, San Millán de Suso, muy protegida por los reyes de Navarra y por los condes de Castilla, entra en una fase de gran actividad, como demuestra la existencia de su importante scriptorium, lo que indica que debió existir un edificio acorde con ello, del que tenemos noticias entre 929 y 984. Este edificio debió ser la base del actual.

  • Siglo XI: Fue incendiado por Almanzor en el año 1002 y reconstruido en estilo mozárabe inmediatamente. En 1030, año de Santificación de Millán, Sancho el Fuerte de Navarra lo amplió y volvió a consagrar. Se trata de la parte occidental protorrománica, estilo habitual en otras construcciones de este monarca, como la antecripta de San Antolín de Palencia o la cripta del Monasterio de Leire.


San Millán de Suso: San Millán de Suso: Planta general de San Millán de Suso en la actualidad según R. Puertas. Ver en la galería de imágenes las diversas etapas de construcciónII- Resumen de los resultados del Análisis Arqueológico


De acuerdo con el análisis de paramentos efectuado por L. Caballero, existen restos de cuatro fases principales de construcción en la iglesia de San Millán de Suso (Ver las diferentes etapas en la galería de fotos).

Edificio premozárabe: Formado por dos naves paralelas de las que sólo queda parte del muro oriental de los ábsides y otros pequeños restos. El arco oriental del ábside norte pertenecería a esta época.



  • Primera iglesia mozárabe: Construida en el siglo X, anterior a la consagración de 984, incluye todo el edificio actual excepto los dos últimos tramos de las naves y el acceso a las cuevas central y occidental. Existen noticias que indican que en esa fase la iglesia del monasterio estaba formada únicamente por la cueva de Santa Oria como oratorio y las dos cabeceras actuales como cuerpo de la iglesia, siendo el resto una única nave cubierta, de dos alturas, la norte, siendo la nave sur un atrio descubierto.

  • Segunda iglesia mozárabe: Reconstrucción después del incendio de Almanzor. En ella se rehacen las columnas de los tres primeros arcos, se construye el pórtico y se abre el arco oriental de la cabecera sur. Posiblemente en ese momento se convierte todo el edificio en la basílica de dos naves que ha llegado hasta nosotros, añadiendo los compartimentos orientales de la cabecera, posteriormente sustituidos por los actuales.

  • Ampliación protorrománica: Se añadió el último tramo de las dos naves, con un coro alto en el último tramo.


Conclusiones

Las conclusiones del estudio de L. Caballero se puedenSan Millán de Suso: Detalle de la arquería protorrománica considerar como definitivas en cuanto a las fases de construcción de los paramentos de la iglesia que se han conservado y desde nuestro punto de vista concuerdan con las referencias históricas y con las características estructurales y estilísticas dominantes en la época de cada fase de construcción. En este sentido se pueden añadir algunas consideraciones complementarias:
  • Edificio premozárabe: Tanto por la características del arco conservado, como por la importancia que ya tenía el cenobio en el siglo VII y dado que la zona no fue repoblada hasta finales del siglo IX o principios del X, fechas en que el mozárabe era ya el estilo dominante, este primer edificio debió ser visigodo del siglo VII.
  • Forma de la primera iglesia mozárabe: La posibilidad de que se construyera inicialmente como una sucesión de tres compartimentos cuadrados abovedados -los dos ábsides actuales más la capilla de Santa Oria- concuerda con la estructura de otras iglesias mozárabes de principios del siglo X, como San Miguel de Celanova ó Santiago de Peñalba. Sería más sorprendente un diseño inicial basilical de dos naves.
  • San Millán de Suso: Aleros y modillones de la cabecera. Foto gentileza de Oscar OteroAtrio descubierto: Si la iglesia original era la indicada en el punto anterior, teniendo en cuenta la doble galería de arcos en el muro de separación en la zona oriental de las naves y que el pórtico es de construcción posterior, parece muy probable que el primer monasterio mozárabe constara de una única nave de dos alturas, adosado a la montaña y protegiendo las cuevas, con un atrio descubierto por delante, semejante al que encontramos en la Porta Ferrada que se conserva en el monasterio de Sant Feliu de Guixols.

Tanto por las características del edificio como por la transcendencia histórica de San Millán y del Monasterio de Suso, para dedicarle toda la atención que merecen sería necesario un espacio muy superior al habitual en nuestras fichas de monumentos. Sin embargo por amplia que fuera nuestra descripción, nunca podríamos transmitir la sensación tan especial que produce la visita al interior de este monasterio, experiencia que recomendamos a todos nuestros lectores.

Otra información de interés

Forma de Acceso: Salir de Logroño por la A12 en dirección a Burgos. En la salida 21 tomar la LR-427 hacia Nájera y a unos 2km tomar la LR-136 durante 3,5km. Girar a la izquierda y tomar la LR-113 durante 2km. Girar a la derecha a la LR-205, seguir durante unos 10km. Seguir indicaciones a San Millán de la Cogolla.
Coordenadas GPS: 42º 19′ 45,97″N 2º 52′ 21,75″W.
Teléfonos de Información: Oficina de Turismo del Monasterio de Yuso, Teléfono 941 373 259. D. Teodoro Lejárraga Nieto, Guarda del Monasterio de Suso, Tfno. 608 612 492
Horario de visitas: Visita previa cita concertada en la Oficina de Turismo. De octubre a Semana Santa, de 9.30 a 13.30 h. y de 15.30 a 18.00 h. De Semana Santa a octubre, de 9.30 a 13.30 h. y de 15.30 a 18.30 h.
Servicios: Microbuses para acceder al monasterio cada media hora.
Tarifas: General: 3 €.

 

Bibliografía

Imagen del Arte Mozárabe; José Fernández Arenas
SUMMA ARTIS: Tomo VIII
L’Art Préroman Hispanique – L’Art Mozarabe: Jacques Fontaine (ZODIAQUE)
Arte y Arquitectura en España 500/1250: Joaquín Yarza
Historia del Reino Visigodo Español: José Orlandis
Historia de España de Menéndez Pidal: Tomo VI
Historia de España de Menéndez Pidal: Tomo VII: Claudio Sánchez Albornoz

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