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CRIPTA DE SAN ANTOLIN

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Notas previas

  • Todo el conjunto de la Catedral de Palencia fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1929.
  • Desaparecida bajo la dominación árabe, fue redescubierta en el siglo XI, momento en que se le añadió una sala protorománica en el lado occidental. Posteriormente se conservó debajo de la catedral románica del siglo XIII, así como de la nueva catedral gótica construida entre los siglos XIV y XVI.
  • A lo largo del Sglo XX y a principios de XXI ha sido objeto de varios procesos de restauración, que han afectado principalmente al suelo, debido a las filtraciones que sufría. En ellas se ha sustituido el piso existente por uno nuevo de color claro y muy pulido, de efecto muy negativo, y se ha modificado su altura en varios de los tramos.

Entorno histórico

Cripta de San Antolín: Detalle del tipo de construcción y del arco de herraduraDebajo del coro de la de la catedral gótica de Palencia nos encontramos con dos construcciones altomedievales, de distintas épocas, pero con muchas características comunes. Una de ellas es una gran sala abovedada de lo que hemos descrito como estilo protorrománico, desde la que se accede a una segunda sala de menor tamaño, inequívocamente de época visigoda, a la que dedicamos este análisis. Ambas presentan, cada una en su estilo, una curiosa semejanza con la planta inferior de la Cámara Santa de Oviedo que, de acuerdo con su orden cronológico, estaría inspirada en la cripta visigoda de San Antolín, pero a su vez dicho edificio asturiano del siglo IX sería un claro antecedente de la sala protorrománica de Palencia. Las tres son construcciones en forma de nave rectangular, totalmente abovedadas, con arcos fajones reforzando su estructura, construidas presumiblemente como parte inferior de un edificio de doble planta, y las tres dentro de una tradición, ya comentada, de construcciones de este tipo en la España altomedieval, de la que también encontramos otros ejemplos en distintas fases del periodo prerrománico como el Mausoleo de La AlbercaSanta Eulalia de Bóveda o Santa María del Naranco.

De ambas construcciones palentinas tenemos noticia histórica porque están asociadas a informaciones no confirmadas, pero que tienen una base muy plausible. En efecto, por un lado nos cuenta una tradición, recogida por Pedro Fernández del Pulgar en el siglo XVII, que en el año 672 el rey visigodo Wamba hizo traer las reliquias del mártir Antolín, príncipe visigodo ejecutado en Toulouse a fines del siglo V, desde Narbona a Palencia, en donde construyó una iglesia martirial para depositarlas. Unos 350 años después, según otra leyenda, Sancho el Mayor de Navarra, rey constructor que en esos momentos gobernaba el Condado de Castilla e impulsor de obras tan importantes como la refundación de San Juan de la Peña y el comienzo de la construcción de la cabecera del Monasterio de Leire, durante una accidentada jornada de caza – a la que por supuesto se añade el inevitable milagro – acabó entrando en una cueva, en la que descubrió nuestra construcción visigoda, que actualmente conocemos como Cripta ó “Cueva” de San Antolín. El hecho es que Sancho reconstruyó Palencia e inició la construcción de su catedral, como hito importante en el Camino de Santiago, añadiendo a la cripta, en su extremo occidental, la nave protorrománica. Posteriormente dicha catedral fue sustituida por la actual, de estilo gótico, aunque afortunadamente se conservó la cripta con las dos salas.

Descripción

Cripta de San Antolín: Planta original según J. Fontaine (Zodiaque). La flechas señalan la situación de los arcos fajones de herraduraEn cuanto al tipo de construcción, la “Cueva de San Antolín” reúne las características más significativas del mejor arte visigodo de finales del siglo VII: está construida a base  de sillares horizontales de gran tamaño y poco pulidos que recuerdan a Santa María de Melque; todos sus arcos son de herradura y la decoración de los capiteles de su cabecera se asemeja a otras piezas conocidas de los grupos emeritense y toledano. Sin embargo su tipo de cobertura, con toda la nave cubierta mediante techo plano formado por baldosas de piedra que se apoyan sobre los tres arcos de herradura transversales y sobre los muros laterales, rectos y verticales, sin ningún tipo de abovedamiento, no tiene precedentes en los monumentos que conocemos de esa época en España, aunque estaba siendo habitual desde hacía varios siglos en Siria, tanto en monumentos paganos como cristianos.


La cripta visigoda ha sufrido modificaciones posteriores que han afectado a su aspecto original. En una de ellas, posiblemente de la misma época en que se construyó la nave protorrománica, se le añadieron varios arcos fajones de medio punto, suponemos que para reforzar su estructura antes de construir encima la catedral románica. También nos parece excesivamente significativa la modificación de su aspecto que se ha producido en la última restauración, rebajando el suelo y sustituyendo el de las dos salas por otros que, junto a una iluminación muy artificial dan, desde nuestro punto de vista, una imagen muy deformada del conjunto. Debido a ello presentamos en esta ficha únicamente fotografías anteriores a dicha reforma, en que la imagen de nuestro monumento era mucho más natural, sin concesiones a esta especie de decoración “para el turista” que se está extendiendo entre nuestros restauradores. No obstante, en la galería de imágenes se puede observar su estado actual.


Cripta de San Antolín: Vista de la cabecera desde la naveLo que se podría considerar como estructura original consta de cuatro tramos separados por arcos de herradura, todos ellos, como ya hemos indicado, con muros laterales verticales y cubierto por un techo plano a base de baldosas de piedra. El primero sería una especie de vestíbulo de pequeño tamaño y 3,15m. de altura, cuyo suelo, que estaba elevado unos 25cms sobre el nivel de la nave, ha sido rebajado al mismo nivel que el del resto del monumento. El segundo tramo, situado entre dos de los arcos transversales de herradura, forma otro rectángulo de 4,26m. de ancho por 1,86 de longitud, formando una especie de extraño crucero, con dos arcos de herradura, uno en cada costado, prolongados un tercio del radio y sin dovela central. Ambos están cegados por muros que parecen ser del mismo tipo de sillería que el resto del edificio. El tercer tramo es una sala cuadrada, también entre dos arcos de herradura transversales de aproximadamente 3,10m. de lado y 3,35m. de altura. El cuarto tramo es el más sorprendente; se trata de otro pequeño rectángulo, que en su lado oriental dispone de un conjunto de tres arquillos de herradura enmarcados en un gran arco, a semejanza de las estructuras de tres arcos de San Fructuoso de Montelios, aunque en San Antolín por lo reducido del espacio que generan entre ellos – 80cm, los laterales y 70cm. el central – resulta evidente que su función es de separación y no de paso. Los arcos se apoyan sobre los muros laterales y sobre dos columnas reutilizadas, soportadas por basas que parecen capiteles dóricos invertidos y que terminan en capiteles de tipo corintio degenerado y cimacios decorados, en ambos casos de época visigoda. Es interesante destacar la aparición en uno de los cimacios de decoración sogueada, que posteriormente será muy habitual en el arte asturiano ramirense. El tramo se cierra detrás de ese conjunto mediante un muro, también a base de grandes sillares que lo separa de un tramo posterior, cuya estructura desconocemos, posiblemente un ábside semicircular semejante al del Mausoleo de La Alberca.


Conclusiones

En todo lo descrito hay una serie de detalles que consideramos de importancia para confirmar la teoría – por otro lado bastante generalizada entre la mayoría de los expertos – de que nos encontramos efectivamente ante un edificio martirial de doble planta construido por Wamba a finales del siglo VII para conservar las reliquias de San Antolín. Veamos:

  • Se trata, como es habitual en otros casos de este tipo, de un edificio en forma de nave rectangular, acabado en un muro en su lado oriental y con un compartimento por detrás de dicho muro.

  • La triple arquería de la cabecera, con su estrecho paso entre las columnas, no tiene ninguna relación con los ábsides habituales de las iglesias visigodas, por lo que es razonable plantearse la posibilidad de que no correspondiera a un lugar habitual de culto, y considerar como lo más probable que, como en la Alberca y la Cámara Santa, el altar estuviera en una planta superior, estando la inferior concebida exclusivamente como un martirium.

  • La forma de cobertura, de techo plano, tan poco habitual en la arquitectura de esa época, es mucho más razonable como separación entre dos plantas de un edificio que si se tratara de la última planta. Como suelo intermedio no debe soportar un tejado, sino sólo la planta superior y reduce la altura total del edificio, por lo que se puede considerar como una estructura más apropiada para una construcción de dos plantas que la de los demás casos a los que hemos hecho referencia.

  • Existe el problema de los dos arcos de herradura cegados en los laterales de la pequeña nave transversal. Evidentemente, al ser casi imposible analizar el entorno de la Cripta, ya que está incrustada entre los cimientos de la catedral, no podemos estar seguros de cuál era su objetivo ni si daban acceso a compartimentos laterales del edificio. Una posible explicación sería que esta planta estuviera inicialmente al nivel del suelo exterior y se tratara de dos puertas laterales de acceso, situadas de forma semejante a las puertas laterales de la Cámara Santa, de construcción posterior pero muy semejante.

  • El interés demostrado por Sancho el Mayor para conservar, e incluso ampliar y reforzar esta iglesia, que ha conseguido sobrevivir a la construcción sobre ella primero de una catedral románica y posteriormente de otra gótica, refuerzan la teoría de que se trataba de un edificio de especial significación, comprensible si contenía las reliquias del patrono de la ciudad.

En cualquier caso nos encontramos ante un edificio muy especial, construido indudablemente en el mejor siglo VII visigodo, pero con algunas características exclusivas, que no se encuentran en el resto de los monumentos de esa época que han llegado hasta nosotros, lo que hace muy interesante su visita.

Otra información de interés

Dirección: Plaza de la Inmaculada, s/n; 34001 PALENCIA. Coordenadas GPS: 42º 0′ 41,29” N 4º 32′ 12,73” W.
Teléfono de Información
: Catedral de Palencia 979 70 13 47
Horario de Visitas:
De 09.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas, excepto horas de culto: a diario de 9 a 9.30 horas y de 18 a 18.30 horas y los domingos de 10.30 a 11 horas y de 12 a 14 horas.

 

Bibliografía

Historia de España de Menéndez Pidal: Tomo III
SUMMA ARTIS: Tomo VIII

L’Art Preroman Hispanique: ZODIAQUE
Ars Hispanie: Tomo II
Imagen del Arte Hispanovisigodo: Pedro de Palol

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