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TUMBO ‘A’ DE SANTIAGO

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Notas Previas

  • Referencia: Archivo de la Catedral de Santiago de Compostela: ACS CF 34.
  • Otros nombres: Libro de los Privilegios de la Catedral de Santiago, Álbum de Reyes.
  • Dimensiones: 475 x 335 mm.
  • 71 folios de pergamino escritos a dos columnas en letra carolina.
  • 29 miniaturas.

 

 

Entorno histórico

Es el manuscrito más antiguo y más importante, desde el punto de vista de la información histórica, que se conserva en el Archivo de la Catedral de Santiago de Compostela y a su vez el primer tomo del cartulario llamado “Tumbos de Compostela”, conjunto formado por cinco “Tumbos” que recogen copias de privilegios de la diócesis de Santiago entre los siglos IX y XVII.

En principio en estos códices, muy habituales en España cristiana durante la Edad Media, llamados tumbos, becerros o Alfonso VI, detallecartularios, se incluían copias de documentos que se hallaban sueltos en los archivos catedralicios y monásticos y que constituían el bagaje documental de estas instituciones. Estaban formados por copias de los privilegios, donaciones y otros documentos oficiales que, otorgados por reyes, obispos u otros personajes, constituían el fundamento jurídico del patrimonio de la institución. Por lo tanto en principio su finalidad se basaba en el valor jurídico que aportaban en caso de pérdida o deterioro de los originales aunque en muchos casos, sobre todo en los más lujosos que, como sucede en éste, estaban ampliamente iluminados, el auténtico objetivo era el deseo de ostentación del responsable de su confección, en este caso el obispo Gélmirez, que mediante la profusión de adornos y miniaturas que decoran el manuscrito, busca la forma de mostrar la grandeza y riqueza del nuevo arzobispado de Santiago de Compostela, creado pocos años antes, en 1120.

Este tipo de códices, cuyo primer y más importante antecedente conocido es el Libro de los Testamentos de la Catedral de Oviedo, y que en general proporcionan información sobre documentos oficiales de varios siglos, ya que continuaron completándose con documentación posterior, constituyen una de las fuentes más importantes para el estudio de la Alta Edad Media española, a pesar en algunos casos exigen un profundo análisis ya que no siempre son totalmente fiables.

Descripción

El Tumbo A consta de un total de 165 diplomas, formando dos partes muy diferenciadas. POrdoño II, detalleertenecen a la primera, desarrollada entre 1129 y 1134, los 41 folios iniciales. El resto se añadió en varias fases, entre los siglos XII y XIII, finalizando en 1255. En su confección se distinguen al menos cuatro manos diferentes.

Ofrece un interesante conjunto de ilustraciones que en la primera fase incluye 24 efigies de reyes y otro personajes regios sentados frontalmente, mientras en la segunda, posiblemente del año 1180, se añadieron las efigies ecuestres de Fernando II y Alfonso IX en un estilo más evolucionado. También son de interés las letras capitulares, ampliamente decoradas, y algunos crismones.

Toda la información está distribuida por reinados, e incluye las efigies de los monarcas de Asturias y León, desde Alfonso II (791) hasta Alfonso X (+1262), precediendo cada una de ellas a la documentación aportada por el monarca correspondiente. Los documentos de los reyes posteriores se continúan en el Tumbo B y siguientes.

Ordoño IV, detalleEl contenido de este manuscrito resulta de gran interés histórico, ya que ha permitido conocer los documentos otorgados por los reyes astur-leoneses y por la familia real a favor de la iglesia compostelana, de cuyos originales sólo se han conservado algunos de finales del siglo XII y primera mitad del siglo XIII. Sus miniaturas aportan una interesante información sobre las características de las vestimentas y de determinadas piezas del ajuar de cada monarca y, en algunos casos, también incluyen imágenes de edificios u otros elementos arquitectónicos.

Como otro detalle de interés histórico, encontramos en este documento el primer texto conocido sobre el descubrimiento de la tumba del apóstol Santiago en la copia de la orden de Alfonso II el Casto (791-842) de construir una iglesia en su honor: “en nuestros días se nos reveló el preciado tesoro del bienaventurado Apóstol, es decir su santísimo cuerpo…. Y ordenamos construir una iglesia en su honor”. Se considera datado en 829 ú 834, aunque existen algunas dudas sobre su autenticidad.

Sus miniaturas, en un románico que entronca tanto con el espíritu integrador que inicia Facundo en el Beato de Fernando I y Sancha y se continua en el Libro de los Testamentos de la Catedral de Oviedo, como con el dominante estilo cluniacense europeo, conservan esa impronta del arte hispánico tan habitual en todas las manifestaciones de esa época existentes en el Camino de Santiago, con estilizaciones en el tratamiento de los pliegues de los mantos que recuerdan a los marfiles españoles de finales del siglo XI y principios del XII.

Conclusiones

En resumen, tanto desde el punto de vista artístico, como desde el histórico, nos encontramos ante uno de los manuscritos más interesantes del medievo español y que, junto con el Libro de los Testamentos de la Catedral de Oviedo, es el cartulario más importante de entre los que han llegado hasta nosotros.

 

Bibliografía

Historia de España de Menéndez Pidal: Tomos VI y VII*
SUMMA ARTIS: Tomos VIII y XXII
L’Art Préroman Hispanique: ZODIAQUE
Arte y Arquitectura española 500/1250: Joaquín Yarza

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