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BIBLIA SACRA DE LEÓN

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Notas Previas

  • Referencia: Museo de la Catedral de León. Códice nº 6.
  • Otros nombres: Biblia de Vimara, Biblia de Juan y Vimara.
  • Dimensiones: 240 x 365mm.
  • 275 folios de pergamino en letra minúscula visigótica a dos columnas de 38 líneas en sus dos primeros cuadernos y 53 en los restantes.

Entorno histórico

Si exceptuamos el Antifonario de León, se trata del códice completo más antiguo que ha llegado hasta nosotros de entre los considerados como mozárabes del siglo X. Esta Biblia, finalizada en el año 920, fue compilada por el presbítero Vimara e iluminada por el diácono Juan, se cree que en el monasterio de Abellar, que había sido fundado por monjes provenientes de Andalucía, para el abad Mauro del monasterio de Santa María y San Martín de Albares. Estaba compuesta de dos volúmenes, de los que sólo se conserva uno en la Biblioteca de la Catedral de León.

Descripción

Biblia Sacra. Detalle del toro de San LucasEl principal contenido de este códice es la segunda parte de una Biblia que comienza con el libro del profeta Isaías y continúa con los de Jeremías, Ezequiel y siguientes, además de los Evangelios incluyendo sus tablas de concordancia, las genealogías de los personajes bíblicos y algunos otros escritos, uno de ellos sobre la vida de San Froilán, patrón de la diócesis. En sus páginas se añadieron múltiples comentarios al trabajo de Juan y Vimara, algunos generados por los propios autores, muchos de ellos en árabe.

Considerada como una de las obras más importantes de nuestra iconografía altomedieval, la Biblia Sacra de la Catedral de León pintada por el diácono Juan en el año 920 responde a un estilo sin conexión con el de los Beatos, propio de un artista no sometido a ninguna escuela. Ofrece un asombroso conjunto de miniaturas en las que, aunque se puedan encontrar múltiples antecedentes e influencias estilísticas, la personalidad y la originalidad de su iluminador las convierten en algo especial, perfectamente diferenciado del resto de los códices de la misma época.

En efecto, sus dibujos impresionan por su gran capacidad de síntesis y por su libertad de expresión, tanto gráfica como cromática, constituyendo un conjunto perfectamente diferenciado. En ella encontramos tanto letras iniciales decoradas con figuras humanas como las que aparecen por primera vez en manuscritos merovingios, de donde pasaron al repertorio ornamental mozárabe en el que ya es utilizado desde comienzos del siglo X, por ejemplo, en las Vitae Patrum de Armentarius, como dibujos que se repetirán posteriormente en otros muchos códices, como la Cruz de Oviedo, la rosa de los vientos, escenas del Nuevo Testamento, palmeras omeyas o símbolos de los Evangelistas.

Con un sentido artístico extraordinario utiliza a menudo colores de tonos crudos, siempre sobre fondos sin colorear, ocupando páginas completas Guernica. Detalle del toroo en viñetas o círculos insertados en páginas que contienen texto. También incluye arquerías decorativas englobadas dentro de otro gran arco, al estilo de San Fructuoso de Montelios, separando las diferentes columnas del texto, en las que evita la monotonía mediante la utilización de diferentes motivos y formas en las columnas, sus basas y sus capiteles – que en algunos casos recuerdan a los de iglesias visigodas como San Pedro de la Nave u Obiols y a las tallas de algunas pilastras de Mérida -, así como en las figuras de la cabecera de los arcos, que son de medio punto en la mayoría de los casos, algo poco habitual en la miniatura mozárabe.

Sin embargo, tanto por la madurez y la seguridad que demuestra Juan en sus composiciones como por sus múltiples coincidencias con otros manuscritos hispanos del mismo periodo, resulta evidente que esta creación pertenece a una larga tradición de miniatura en la península que, iniciada posiblemente en los grandes scriptoria visigodos del siglo VII, se mantuvo en algunos monasterios cristianos de Asturias y Navarra y creció entre los cristianos de Andalucía, que además pudieron ampliar sus conocimientos en un entorno tan positivo para la cultura como el califato cordobés. Sólo mediante la existencia de modelos anteriores de un estilo y unos contenidos bien definidos se explicarían las similitudes apreciadas en la miniaturas de algunos códices realizados en la primera mitad del siglo X, encontrándose algunos alejados geográficamente, e incluso realizados en territorios bajo dominio musulmán.

Biblia Sacra: Detalle de San LucasDentro del conjunto de miniaturas de la Biblia Sacra, de tan alta calidad y originalidad, que se caracterizan por la estructura alveolada de las formas, así como su distribución en colores segmentados por las líneas, como si se tratase de distintas células de una joya, de gran efecto decorativo y vigor expresivo, es obligatorio destacar sus páginas de los evangelistas, en las que por primera vez se sustituye la representación tradicional carolingia de los cuatro medallones de los evangelistas flanqueando un Cristo en Majestad central, que aquí se representan a página completa mediante magníficos ángeles alados dentro del medallón, con el animal del tetramorfos en su borde superior, y la intersección de cuatro rosetones de tamaño menor y una rica decoración de tipo sasánida.

Detalle de las Señoritas de AvignonOtro tema, planteado por diversos autores pero pendiente de un análisis más profundo, es el generado por las evidentes semejanzas que existen entre algunas de las características de las miniaturas del diácono Juan y una parte importante de la época cubista de Picasso y algunas de sus obras posteriores. En esta página, a modo de ejemplo incluimos por una parte el toro y la cabeza de San Lucas de esta Biblia y por otra el toro del Guernica y la cabeza de una de las Demoiselles d’Avignon. Sabemos que en 1924, en pleno apogeo del cubismo, la Sociedad de Amigos del Arte organizó en Madrid una exposición de manuscritos miniados españoles volviendo a sacar a la luz, después de un olvido de muchos siglos esta faceta de nuestro arte que ya avanzaba una gran parte de las técnicas utilizadas a principios del siglo XX. Sin embargo, aunque el Guernica es muy posterior a esa fecha, Picasso pintó las Señoritas de Avignon muchos años antes, en 1907. Sería muy interesante saber si antes de esa fecha había tenido ya la oportunidad de conocer la Biblia Sacra de León, para poder establecer la relación que ha podido haber entre la miniatura mozárabe del siglo X y las vanguardias artísticas del XX.

 

Bibliografía

Historia de España de Menéndez Pidal: Tomos VI y VII*
SUMMA ARTIS: Tomos VIII y XXII
L’Art Préroman Hispanique: ZODIAQUE
Arte y Arquitectura española 500/1250: Joaquín Yarza

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