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BEATO DE VALCAVADO

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Notas Previas

  • Referencia: Biblioteca del Colegio de Santa Cruz de la Universidad de Valladolid, cod. 433.
  • Otros nombres: Beato de Valladolid.
  • Dimensiones: 355 x 245mm, aunque era de mayor tamaño ya que los folios han sido recortados.
  • Aproximadamente 230 folios de pergamino, más 14 desaparecidos, en letra redonda visigótica.
  • 87 miniaturas.
  • Facsímil disponible: C.M. Editores.

 

Entorno histórico

Según consta en el propio manuscrito, el Beato de Valcavado fue copiado por un monje llamado Oveco en el monasterio del mismo nombre situado al norte de Saldaña, en la provincia de Palencia, por encargo de su abad Sempronio, como demuestra la inscripción “SEMPRONIVS ABBA LIBRVM” que se incluye repetidamente en el laberinto existente en el segundo folio. Oveco comenzó este beato el 8 de junio del año 970 y lo terminaba el 8 de septiembre de ese mismo año, plazo sorprendentemente corto para un trabajo de esta categoría, ya que parece evidente que ha sido creado por una única mano.

La trayectoria de este Beato es complicada, aunque conocida. A pesar de la desaparición de la comunidad monástica en el siglo XII, el manuscrito se conservó en la iglesia de la localidad hasta que a finales del siglo XVI, en que Valcavado estaba casi despoblada, Teófilo Guerra, Provisor del obispo legionense y Arcediano de Valderas, lo llevó a León. De allí, pasó a Madrid, a manos de un secretario de Felipe II, siendo Ambrosio de Morales el primer autor del que se conserva alguna referencia a este manuscrito. A principios del siglo XVII el P. Antonio Padilla lo llevó al Colegio de San Ambrosio de los jesuitas de Valladolid y finalmente en 1767, después de la expulsión de los jesuitas por Carlos III, toda la biblioteca de dicho colegio pasó a la Universidad de Valladolid donde, después de varios cambios de edificio, aún se encuentra.

Descripción

Lluvia de estrellasEl Beato de Valcavado, consta de 230 folios más 14 desaparecidos y además es muy probable que sean suyos los cinco folios de genealogías que se conservan en la Vitrina 14-2 de la Biblioteca Nacional de Madrid. En la actualidad, además de múltiples letras capitales de bella factura, contiene 87 miniaturas de gran calidad, algunas de doble folio y otras de folio completo, siempre integradas en el texto como complemento visual del pasaje en el que se integra. Pertenecen al estilo de la escuela leonesa iniciada por Magius, utilizando sobre un fondo a menudo barnizado a la cera, colores ligados mediante nuevos elementos como huevo, miel o cola, que generan colores naturales semejantes a los del Beato de Escalada, con amplias veladuras y una gran armonía cromática.

También, como en dicho Beato, se trata el espacio a base de bandas de espesor irregular. Esta similitud se extiende en muchos casos al contenido de las ilustraciones que en general siguen la nueva tradición pictórica abierta por Magius en dicha obra y mantienen las mismas influencias islámicas en la vestimenta y las actitudes de algunos personajes.

Las miniaturas dejan traslucir la rapidez de su elaboración, reduciendo el dibujo a la línea que delimita las figuras, aunque esta sintetización parece corresponder más a la prisa por acabar el trabajo que a una escasez de técnica, ya que a pesar de ello las imágenes denotan agilidad, pericia y un gran sentido estético en la utilización de los colores.

Este códice destaca por la vitalidad de sus personajes, de grandes ojos almendrados, que muestran una actitud muy exaltada, más “apocaliptica” que el resto de los beatos. Los colores utilizados por Oveco son más vivos, situando las imágenes sobre franjas rojas, azules. y amarillas. También es muy significativa su autoctonía y la gran influencia islámica que se muestra en la vestiduras de los personajes y en las arquitecturas que se incluyen en sus miniaturas.

Escrito sobre pergamino de grosor medio bien tratado, con muy buena caligrafía en letra redonda visigótica y, como los de Escalada, Fernando I, de la Seo de Urgel y el de Silos que se encuentra en la British Library de Londres, su texto corresponde a lo que se considera primer grupo de la segunda redacción del Beato de Liébana.

La Cruz de Oviedo, detalleExisten muchas notas en sus márgenes, las más interesantes son las que añadió el propio Oveco, parece ser que en la revisión final del manuscrito, de menos interés son otras del siglo XII y algunas posteriores. Como nota curiosa destacaremos la cantiga escrita en gallego medieval descubierta en 1918 en una de sus primeras páginas, datada en la primera mitad del siglo XIII y bastante próxima por su factura a las cantigas de Alfonso X el Sabio. Fue atribuida inicialmente a Fernando III el Santo, aunque actualmente se ha desechado esta posibilidad.

En los últimos años se ha efectuado un estudio de la estructura molecular de los pigmentos que se usaron en las miniaturas de este Beato, en el que se ha revelado que su rica gama de colores se obtenía en realidad a partir de la combinación de muy escasos minerales como azurita, malaquita y, sobre todo, cinabrio. Para este estudio se han utilizando las más avanzadas tecnologías que permiten efectuar un análisis físico y químico de cualquier material “in situ” y de una manera no destructiva.

Conclusiones

En resumen, el Beato de Valcavado, tanto por su calidad -a pesar de la premura con la que se creó-, como por su amplio abanico de imágenes y el buen estado de conservación en que ha llegado hasta nosotros, es uno de los manuscritos más interesantes de la miniatura mozárabe y permite incluir a Oveco dentro del grupo de los geniales iluminadores de esa época, capaz de desarrollar una tarea de esta importancia en tan corto espacio de tiempo y que, respetando el espíritu y la estructura de la obra del Beato de Liébana y dentro del más puro estilo mozárabe leonés de la segunda mitad del siglo X, era capaz de dejar su propia impronta utilizando de forma personal, como también hicieron otros artistas como Magius, Emeterio o Senior, las diferentes influencias y corrientes artísticas que existían en España en el siglo X.

 

Bibliografía

Historia de España de Menéndez Pidal: Tomos VI y VII*
SUMMA ARTIS: Tomos VIII y XXII
L’Art Préroman Hispanique: ZODIAQUE
Arte y Arquitectura española 500/1250: Joaquín Yarza
El Beato de la Universidad de Valladolid: José Antonio Fernández Flórez

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